Risto strikes back!

Operación Triunfo es, casi que desde la primera edición, en realidad, Operación Truño. Sólo la primera edición sacó artistas medianamente potables y tragables, aunque, como reality show que es, se notó claramente que casi exclusivamente la opinión del público español cuenta, y estos no quieren gente que les cante bien, sino gente que les caiga bien.

Todos sabemos quién fue la ganadora en aquella edición, a pesar de haber demostrado una patosidad pasmosa en el escenario, habiendo llegado a parar actuaciones en seco por equivocaciones (recordad: Show must go on) y más cosas. Cantará bien dicha muchachota granadina, pero para mí es el típico ejemplo de voz potente. Y con voces potentes como ella hay muchas.

Las ediciones que siguieron a la del albañil cuyos votos eran directamente proporcionales a sus lloriqueos en las galas (el muchacho, emocional que era, tendría que ser un pe’azo poeta con los piropos en las obras) y al cantante de los rizos de oro pasaron desapercibidas para el público, salvo en tímidas incursiones en carpetas adolescentemente hormonadas. Hasta que la cadena amiga, Telecinco, no adquirió la licencia del programa, OT era un fantasma, un eco de la primera edición a la que no lograba alcanzar. 

La cadena amiga, como buena conocedora de los gustos ibéricos que es, trató de granhermanonizar el programa. Los resúmenes diarios eran más discusiones entre alumnos que sus progresos musicales (¿progresos musicales? ¡Ah, pero si están en una academia de cantantes! No me había dado cuenta), por lo que el público acudió al reclamo hipnotizado, o sino, Ana Rosa Quintana, AR, entre noticias rosas y dramas humanos, te incluía una tertulia (o gallinero) sobre el programa. Además, para dar juego, la cadena amiga incluyó un elemento disyuntor entre el jurado, alguien que creara polémica, alguien que pusiera en su sitio a la panda de niñatillos del concurso. Risto Mejide hizo su aparición en escena.

Risto comenzó a cargar contra los estudiantes de la academia, contra los profesores, contra el presentador y contra el público. Risto no está de acuerdo y lo dice, sin más, y además de una forma lo más brutalmente honesta posible. Las caras de los concursantes se desfiguraban, y siguen desfigurándose, conforme Risto les hablaba, el público no sabía si abuchear o aclamarlo. En definitiva, creó polémica, y crea polémica, y eso es lo que nos gusta. Somos unos morbosos.

Este año vuelve a la carga. Ya sé que a muchos no os gusta el programa. A mí no me gusta la manera de destrozar que tienen esos “artistas” sacados de entre lo más selecto de nuestra sociedad. Pero los comentarios de Risto no tienen desperdicio alguno. Y por ello, merece la pena, al día siguiente de las galas, buscar en YouTube los comentarios resumidos de Risto, seguidos (tiene una página dedicada a ello, hecha por fans del borde de OT).

Aquí os dejo el de la primera gala de OT2009:

Técnicos de sonido… Al programa en sí… A todos los concursantes en general… El siguiente en ser criticado por el calvo de las gafas lilas puedes ser tú. Tened cuidado, y echaros unas risas. Como he dicho, la cara de estos niñatos de fama pasajera desfigurada no tiene precio (sádico, quizás, pero que les digan la verdad es algo que todos queremos, ¿o no?)

Sin más

Advertisement

~ por Navi en mayo 1, 2009.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.