El nuevo blog, la continuación de éste. Os espero… en el otro lado.
PD: ¡Ya he entrado en medicina!

El nuevo blog, la continuación de éste. Os espero… en el otro lado.
PD: ¡Ya he entrado en medicina!
Buenas a todos los lectores que fielmente han seguido visitando este blog durante toda su última etapa.
Como es más que gráfico, Navicode se acaba, tal y como el pionero y mal deletreado Project Japan, hace un año.
Ya van dos blogs, ya van dos conceptos, dos ideas, una sola cosa. En todo este tiempo ha habido cambios, sin duda, muchos cambios. La premisa de Project Japan fue el posteo diario, el cual se mantuvo durante la época menos ajetreada del año. Esto maduró en Navicode, en este pequeño y moribundo blog, en forma de categorías, de publicaciones semanales o mensuales, y acabando incluso en unos exitosos tutoriales para lengua en selectividad.
El primer blog, Project Japan, se quedó en unas 1500 visitas en su vida práctica.
Navicode, en su lugar, y gracias a vosotros, ha llegado a las 5000 visitas en los meses que ha estado en el aire, con un record de 333 visitas el 15 de junio, un número que jamás se me habría pasado por la cabeza y que me dejó perplejo.
Durante estos dos años de blogging no sólo ha habido cambios técnicos y estadísticos, sino que también ha habido cambios en mí, en mi forma de escribir y mi forma de narrar. Ver tantas cosas escritas por ti mismo te ayudan a ver que errores cometes, ver que repites más, y así tratar de corregirte. Además, en ocasiones te tienes que enfrentar con críticas de-constructivas, de las que nadie se libra, pero que te sirven tanto para darte un toque de modestia como para dejarte una espinita clavada, una espinita que te dice que siempre podrás llegar a más.
Y bueno, como persona he cambiado muchísimo en estos dos años. Lo inesperado ha ocurrido, y lo esperado ha huido escurridizamente para dar lugar a situaciones tan insólitas que la necesidad de cambio era absoluta si no quería ser arrastrado y sepultado por el fluir del tiempo. Cosas buenas he adquirido, y cosas malas también he heredado, convirtiéndome en alguien peor o mejor, dependiendo del punto de vista. Pero, en el fondo, siempre somos los mismos, y tanto cambio, tanto devenir, tanto reflexionar me hace concluir que en realidad puede que no exista tal cosa, ya que en ocasiones el espejo del alma nos dice que todo sigue siendo lo mismo, y las palabras siempre esconden más de lo que parecen. Desgraciadamente, sólo el escritor lo sabe todo. Los lectores sólo pueden divagar o simplemente pasar al siguiente párrafo. Por favor, procedan.
En cuanto a mi situación académica, estoy en lista de espera en la universidad de Córdoba, concretamente en el puesto nº 21 (lo cual está bastante bien, comparando con mi puesto 500 y pico del año pasado), y estoy admitido en la universidad de Sevilla, aunque cederé mi puesto amablemente a algún esperanzado compañero angustiado como yo, en el momento en el que la universidad de Córdoba, tras mandarme cartas felicitándome, tras mandarme mensajes de texto al móvil diciéndome que me han admitido, decida admitirme de verdad.
Así que, como estoy admitido en una facultad de medicina, este blog acaba. Adios, Navicode.
Aunque todo final es un nuevo comienzo. Curiosamente, el amanecer tiene ciertas similitudes con el atardecer, y pueden ser confundidos. Es paradójico, pero es así. Este es un final, el final de un blog, he oido incluso el final de una era, pero no es nada sino el comienzo de algo nuevo, algo distinto y con ello, un nuevo blog. Ya ha nacido, y ahora esta creciendo, y creciendo, para en octubre haceros pasar unos cinco minutos perdidos en internet leyendo. Anatomía de Navi, como he decidido llamarlo, está en el aire, aunque está en construcción. Falta el logotipo/mascota/icono, el dominio, la .css personalizada… y lo más importante, falta el texto para que vosotros lo visitéis.
Con esto concluyo. En septiembre os aconsejo que visitéis Navicode por última vez, para poder llegar al nuevo blog. Espero vuestros consejos, sugerencias, críticas, mensajes de apoyo, mensajes de de-construcción… Aquí y ahora, o mañana y en otro momento.
Ha sido un placer. Que paséis un feliz verano.
Ahora sí que sí, sin más.
Detalle de ejercicios
1 Composición de Texto Histórico 09,75
2 Inglés 10,00
3 Análisis de Texto Lingüistico Literario 09,50
4 Biología 09,10
5 Química 07,80
6 Matemáticas II 10,00
Nota de selectividad: 9.26
Nota de acceso: 8.84
Hola a todos.
Tras las guías, vuelvo a mi tónica habitual de post reflexivo con carácter personal de diario. Se acerca el final. Y parece mentira.
Ayer estaba en Inglaterra, recibiendo un sms a las 5 de la mañana, hora inglesa, invitándome a meterme en la página de las preinscripciones para ver si había conseguido plaza. Tras eso descubrí que había 500 personas delante mía, 500 personas que habían sido mejores que yo y aún así no lo habían conseguido.
Ayer tuve la esperanza de que un milagro me abriera las puertas. Precisamente un milagro abrió las puertas de mi interior. Pero para cerrarlas bruscamente, tirando la llave al océano, y encontrarme en el limbo, en la nada, perdido y desorientado, haciendo cosas que jamás quise hacer, recorriendo caminos que jamás quise recorrer. De repente, desperté, y de repente, la vida trató de colocarme en mi sitio. Me gritó que no soy especial, que no soy superior a nadie, que los milagros sólo ocurren en los libros y a aquellos que creen en la definición, y que estaba jugando sin saber las reglas. Me tocó volver a la casilla de inicio.
Ayer estaba en un vórtice entrópico, tratando de ordenarlo todo, pero desordenándolo más en el intento. Cada paso era en falso, cada palabra sonaba como un grito. El lag de un mundo fantasioso introdujo el jet en mi mundo fantasioso. Hubo un cuelgue. You’ve been disconnected from the server.
Ayer tuve la angustia en una academia en la que no me sentía identificado con nada y con nadie. No aprendía, no progresaba. Mi lugar no estaba allí, nuevamente, pero aprendí que la pena dura tanto como quiera uno seguir llorando, así que enjuté mis lágrimas y miré al horizonte. La autocompasión dejó de ser mi compañera de viaje, la arrogancia me dejó tirado, y de repente descendí de entre las fantasías y me encontré rodeado de humanos. Me encontré rodeado de hermanos. La vida volvió a gritar: eres uno, y no más.
Ayer estaba manteniendo eternas conversaciones en renfe. Desahogaba mi alma diciendo lo que no quería decir, dibujaba castillos en el aire que me mantenían a flote, sonreía pensando en el mañana, y las nuevas aventuras comenzaron a tomar forma. Conspiraba sobre el pasado, el presente y el futuro. Pero sobre todo, sonreía. Nunca te olvides de sonreír. Siempre hay un motivo más para hacerlo.
Ayer fue navidad, y mis mayores temores se hicieron realidad. Conocí a una buena amiga silenciosa, la cual está dispuesta a acompañarte vayas a donde vayas siempre y cuando estés dispuesto a rechazarla. Festejé como el que más los aniversarios, y comprendí tarde el sentido de las traiciones y de las lealtades. Fui duro en mi segunda vuelta, muy duro. Ahora creo que lo entiendo todo. No sé por qué, pero creo que siento arrepentimiento.
Ayer empecé una y otra vez lo que llamé modo hardcore, aunque hace unas horas que empecé en realidad con él. En realidad sólo di tumbos, pulse teclas equivocadas, y tuve que huir despavorido de campañas que jamás debía haber empezado. Lo siento. Pero aunque el tiempo y la distancia hayan sido mis grandes enemigos en babor, a estribor pueden ayudar a reparar lo que las palabras ni las ideas pueden.
Ayer di rienda suelta a la imaginación, a la locura, al desentendimiento, dejando atrás el pasado y liberándome, pero siempre entre comillas. El matiz épico adornaba el día a día. Lo acepté. Y fue entonces cuando me vi encerrado, y encerrado he estado de biblioteca en biblioteca, dibujando una N y un paraguas para motivarme siempre que la voluntad flaqueaba y el miedo me amenazaba.
Ayer lo llamé hoy.
Precisamente, el tiempo ha volado, ha pasado a través de mí, haciéndose sentir, pero dejando escuetas huellas aquí plasmadas en forma de paralelismo continuo y aburrido. Quedan ya sólo horas para el momento de la verdad, y como hace poco más de un año, lo inconcebible está en mi cabeza. El optimismo y el pesimismo vira en mi interior. Mi organismo sufre las consecuencias del nerviosismo.
Aún así, por suerte, no estoy solo. Incluso desconocidos, quizás por simple educación, se han preocupado de mi progreso, de mi cruzada, de mi sueño. Mi familia, mis amigos, mi negro, mi partner y mi manca. Mis profesores, mis verdaderos profesores, que han estado ahí haciendo más de lo que pueden apreciar. Mis alumnas, recordándome cómo era, mostrándome cómo son las cosas, y enseñándome cosas que no habría podido aprender de otra forma. Mis amigos lejanos, en especial a mi acosador particular que me llama a las dos de la mañana. Mis antiguos compañeros, y sus mensajes de apoyo. Mi antigua compañera. Mis antiguas promesas.
Todos ellos han estado ahí. Todos ellos me han hecho tal y como soy. Y por todos ellos voy a enfrentarme a esta prueba, a Selectividad. Por todos ellos seré mejor que todos esos 500 que antaño me superaron y seré incluso más. Puede que tropiece, o puede que lo consiga. Pero no será porque no lo he intentado. Aquí y ahora o allá a lo lejos y dentro de un tiempo, alcanzaré mi sueño. El año que viene estudiaré Medicina.
Espero no decepcionaros, no decepcionarme. Aunque el resultado no sea el esperado, no lo haré.
Sin más
Aquí os dejo un texto corregido por mi profesora. Lo haría allá por enero o febrero. No es lo mejor que he hecho, pero es lo mejor que tengo en mis manos ahora mismo. Ahora que lo vuelvo a releer, le veo muchas cosas mejorables, pero con el quiero que tengáis una referencia, una base simple y sólida sobre la que trabajar.
¿Cómo es posible que la inmensa mayoría de las chicas con delgadez severa estén satisfechas con su imagen? Este revelador dato, incluido en el estudio hecho por el Ministerio de Sanidad en busca de la unificación de las tallas de ropa de mujeres, da una clara idea de la influencia que la estética de las modelos y de la publicidad tiene en la población femenina, especialmente en el sector más vulnerable: el de las más jóvenes. Porque la delgadez, severa o moderada, está concentrada, según el mismo estudio, en las chicas de menos de 19 años, otro dato preocupante. Muchas mujeres que siguen el dictado de la moda, aunque no sea al pie de la letra, no pueden evitar ver ahora algo gruesa, por ejemplo, a la modelo Cindy Crawford en sus famosos vídeos de gimnasia de hace 20 años, aunque entonces la vieran estupenda. El dictado de la moda cambia nuestros gustos estéticos, los de las mujeres y los de los hombres, de manera casi imperceptible pero real. La sociedad se ha acostumbrado a una estética femenina que ya no es sólo sacrificada para las mujeres y ensalza de forma desproporcionada los valores estéticos frente a otros, sino que es también insalubre.
Tras la necesaria iniciativa emprendida por Sanidad, hace falta abordar otras. La primera, la revisión de la publicidad. No se trata de promover medida en exceso reglamentaristas, pero una vez que se ha comprobado que el dictado de la moda provoca situaciones que ponen en riesgo sanitario a muchas mujeres, sí se trata de poner freno a la dictadura sin control de los cánones dominantes.
En las tiendas de muchos grandes modistos, los dependientes hacen gala a menudo de no tener ni siquiera tallas normales (una 42, por ejemplo) y es frecuente que en la 40 no quepa una mujer que use esta talla normalmente. Pretenden seguramente que sólo luzcan su ropa las elegidas, por la talla. Una vez que éstas se unifiquen se podrá señalar con el dedo a quienes sólo busquen vestir a las delgadas, a los que hagan caso omiso de los costes que tiene esta estética para la sociedad, pero también a los que ajusten las tallas a las mujeres y a los hombres cón hábitos saludables.
El País, 10 de febrero de 2008
Resumen
La moda ha hecho que en la sociedad, las mujeres jóvenes tengan como canon de belleza la extrema delgadez, que pone en peligro su salud.
La unificación de tallas es una de las medidas tomadas por el Ministerio de Sanidad, a pesar de que otras, como la revisión de la publicidad, sean tareas pendientes.
Tema y organización de ideas
El tema es las medidas tomadas por el ministerio de sanidad a raíz del problema de la delgadez.
El texto se componen de tres párrafos y se encuentra dividido en tres partes respecto a las ideas.
En primer lugar expone la tesis, el problema de la delgadez, y lo justifica a lo largo del primer párrafo. En segundo lugar, trata las medidas tomadas y por tomar, en el segundo párrafo y parte del tercero. En tercer lugar, a modo de conclusión, expresa las consecuencias de las medidas tomadas, en concreto en la última oración del texto.
Podemos observar una estructura encuadrada, al comenzar con la tesis para continuar justificándola a lo largo del texto, para acabar con una conclusión íntimamente relacionada con la tesis inicial.
Comentario crítico
Al primer vistazo comprobamos que nos encontramos ante un texto periodístico, sin firma, y al leer y captar el sentido subjetivo del mismo, podemos afirmar que es un editorial, un texto periodístico en donde el periódico expresa su opinión respecto a un tema, que en este caso es el problema social provocado por la moda, la delgadez extrema como canon de belleza, que amenaza la salud de las mujeres que se dejan influir por los miles de ejemplos que hoy en día recibimos a través de los medios, principalmente por la televisión.
La editorial parece ser escrita a raíz de un estudio realizado por el Ministerio de Sanidad para unificar las tallas, hecho relatado en el texto, que ha dejado al descubierto el hecho de que la delgadez severa se ve con buenos ojos entre las chicas. Tras esto, trata el tema como una evolución en la moda, a través de un ejemplo, el de la modelo Cindy Crawford. Continúa retomando la acción ejercida por Sanidad, ofreciendo el punto de vista del periódico, que es que se deben tomar más medida como el control de la publicidad. Para finalizar, concluye como las mejores marcas de moda, que sólo visten a las “elegidas”, a las señaladas, se señalan a sí mismo por su estrechez de tallas, aunque los que deben ser señalados son aquellos que ajusten las tallas a unas medidas saludables.
Como podemos ver, esto no es más que una exposición con su pertinente argumentación, y todo esto logrado a través de un léxico sencillo y simple, dentro de lo formal, con el que trata de apelar a sus lectores la importancia de esta unificación de tallas, ya que el problema que ha impulsado estas medidas es importante.
El problema de las tallas no es algo nuevo, y la magnitud de los problemas que acarrean en la sociedad, en concreto en las chicas jóvenes, son evidentes y han de ser evitados. La moda es la evidente culpable de esto, ya que nos envía mensajes, cánones de belleza y dictados a través de la televisión y de todos los medios a su alcance. Es bien obvio que la causa es la moda ya que es sabido que tiempos atrás los cánones eran distintos, y que han ido evolucionando hasta el esquelético resultado de hoy en día.
Sin más.
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